Es un conjunto de técnicas y tácticas para repeler una agresión, combinando habilidades de artes marciales como el boxeo o la lucha, para protegerse a uno mismo o a otros. El objetivo principal es el empoderamiento personal y la capacidad de protegerse a uno mismo y a sus seres queridos. No se requieren conocimientos previos ni una condición física específica para empezar a aprender. Incluye:


Practicar defensa personal es importante por varias razones, principalmente para aumentar la seguridad y la confianza personal, al prepararte para situaciones de amenaza. Además de las técnicas físicas, ofrece beneficios para la salud física y mental, como mejorar la condición física, la coordinación, el autocontrol y la autoestima. También desarrolla habilidades para la vida como la toma de decisiones rápidas, la disciplina y la capacidad de resolver conflictos.
La práctica de la defensa personal es recomendable para todas las personas, independientemente de su edad, género o condición física. No se trata solo de aprender a pelear, sino de adquirir herramientas de prevención, conciencia situacional y respuesta efectiva ante situaciones de riesgo inesperadas.
